Cómo varía la humedad con la temperatura

humedad en hojas

El nivel de humedad presente en la atmósfera se puede determinar midiendo el vapor de agua. La humedad relativa, por su parte, cuantifica la proporción de agua en el aire respecto a la capacidad máxima de vapor de agua. A medida que aumenta la temperatura, el aire tiene la capacidad de retener una mayor cantidad de vapor de agua. Cuando se habla del clima, el tipo específico de humedad que se menciona es la humedad relativa.

En este artículo vamos a contarte cómo varía la humedad con la temperatura y qué niveles de humedad son saludables para un hogar.

Qué es la humedad

humedad en el ambiente

La presencia de vapor de agua en el aire contribuye naturalmente a la humedad, que es una característica inherente de la atmósfera. La superficie de la Tierra, incluidos los lagos, océanos y mares, libera vapor de agua a la atmósfera mediante el proceso de evaporación.

Una característica notable entre ellas es la vasta extensión de los océanos, que contienen un asombroso 97% del contenido total de agua de la Tierra. El ciclo hidrológico depende de la humedad, ya que el vapor se produce constantemente por evaporación y luego se elimina mediante condensación. A medida que aumentan las temperaturas, el aire tiene la capacidad de retener mayores cantidades de vapor de agua. Esto significa que en climas más cálidos, los niveles de humedad pueden alcanzar puntos más elevados.

Cómo varía la humedad con la temperatura

medir la humedad

El impacto de la temperatura en los niveles de humedad interior se puede observar mediante el ejemplo de la saturación de aire. A 30 °C, un metro cúbico de aire densamente saturado puede contener 28 gramos de agua. Sin embargo, si la temperatura baja a 8 °C, la capacidad disminuye a sólo 8 gramos.

El aire caliente tiene una mayor tolerancia a la humedad en comparación con el aire frío. El papel de la temperatura en la regulación de los niveles de humedad es crucial, especialmente teniendo en cuenta que la mayor parte de nuestro tiempo lo pasamos en interiores. Para ilustrar, consideremos un día de invierno. El aire exterior puede tener una humedad relativa del 100% a 5°C, lo que equivale aproximadamente a 6,8 gramos de agua. Sin embargo, una temperatura de 5°C en espacios cerrados puede resultar bastante incómoda, por lo que es necesario aumentarla. A medida que el aire exterior ingresa al ambiente interior y se calienta a 23°C, la cantidad total de agua en el aire permanece sin cambios. Sin embargo, debido a la mayor capacidad de retención de agua del aire caliente, la humedad relativa disminuye al 33%.

Es importante considerar que el aire caliente tiene mayor tolerancia a la humedad en comparación con el aire frío. Por ejemplo, durante un verano caluroso y húmedo donde la humedad es del 80% y la temperatura es de 30°C, el aire exterior contendría 24 gramos/m3 de agua. En nuestros hogares una temperatura de 30°C puede resultar bastante incómoda, por lo que es necesario utilizar aire acondicionado para bajarla. Sin embargo, si este aire se enfría a una temperatura inferior a 26°C, la humedad relativa alcanzará el 100% y el agua se condensará, dando lugar a la formación de rocío. Por este motivo, los sistemas de aire acondicionado suelen incluir un deshumidificador. Sin este dispositivo, las paredes de tu hogar quedarían completamente saturadas de humedad durante el verano.

Cuando la humedad relativa alcanza el 100%, significa que la atmósfera está completamente saturada de vapor de agua. En consecuencia, el aire se vuelve incapaz de retener humedad adicional, lo que da lugar a la formación de lluvia.

El clima es responsable de las fluctuaciones en los niveles de humedad. En climas más fríos, es común encontrar niveles de humedad más bajos en comparación con climas más cálidos. Esto se debe a que el aire frío no puede retener tanta humedad como el aire caliente. Además, la humedad tiende a disminuir durante la temporada invernal. Por el contrario, durante los meses de verano, los niveles de humedad aumentan ya que el aire tiene la capacidad de retener más vapor de agua con el aumento de las temperaturas. Acciones realizadas en el día a día.

Humedad en interiores

como varia la humedad con la temperatura

Los niveles de humedad interior pueden verse afectados incluso por las actividades cotidianas más pequeñas. Varias acciones que realizamos dentro de los límites de nuestros hogares, como cocinar, limpiar, lavar los platos, respirar, lavar la ropa y ducharnos, tienen el potencial de elevar los niveles de humedad. Mantener los niveles de humedad relativa interior dentro del rango del 30 al 60% es crucial para garantizar un ambiente saludable.

La presencia de humedad y moho en los hogares contribuye a aproximadamente el 21% del total anual de casos de asma, lo que asciende a 21,8 millones de casos. Las condiciones óptimas para el crecimiento bacteriano y la formación de moho se crean mediante altos niveles de humedad. La humedad excesiva dentro de los edificios puede atribuirse a varios factores, como fugas, infiltración de agua de lluvia a través de ventanas y sótanos, o incluso el movimiento natural ascendente de la humedad desde las plantas bajas de la estructura. Dolencias respiratorias como asma, alergias y otras enfermedades relacionadas.

Una vez que la humedad supera el umbral recomendado del 50%, el aire empieza a adquirir una calidad pesada y húmeda. Una mayor escalada más allá de este punto puede dar lugar a diversas complicaciones. Pequeñas criaturas conocidas como ácaros del polvo son la causa de muchas alergias y problemas respiratorios.

Es interesante observar que los ácaros dependen en gran medida de la humedad del aire para sobrevivir. Estas pequeñas criaturas prosperan en ambientes con temperaturas moderadas y alta humedad, ya que les permite absorber agua. Por lo tanto, las áreas con niveles elevados de humedad brindan las condiciones ideales para que florezcan los ácaros. Es fundamental ser consciente de que estos organismos microscópicos pueden exacerbar las alergias y el asma, lo que subraya la importancia de mantener niveles óptimos de humedad en nuestros hogares. Al hacerlo, podremos reducir eficazmente la presencia de ácaros y mitigar los efectos adversos que tienen sobre nuestra salud.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre cómo varía la humedad con la temperatura.


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