Clima y alergias

cambios en el clima y alergias

El sistema inmune del ser humano puede llegar a fallar en germinar las personas y en determinadas ocasiones y generar alergias. Lo más normal es que las alergias provoquen estornudos continuos y escandalosos, congestión nasal y un constante goteo en la nariz, entre otros efectos. El clima y las alergias están relacionados en muchas personas. Y es que hay personas que tienen alergia a los cambios en el clima.

Por ello, vamos a dedicar este artículo a contarte todo lo que debes saber sobre las reacciones más comunes del clima y las alergias.

Clima y alergias

afeccion del polen

En este tipo de personas, las reacciones alérgicas más comunes suelen ser la rinitis, conjuntivitis alérgica y algunos síntomas como la dermatitis o algunas afecciones algo más severas. Cuando hablamos de rinitis en lo vamos a los estornudos continuos que nos suelen afectar cuando más estamos expuestos, la congestión nasal que no nos deja respirar bien y un constante goteo en la nariz. La rinitis es uno de los síntomas más desagradables de pasar la alergia. Son síntomas muy molestos que, en ocasiones, no nos deja hacer vida normal. Estar cocinando continuamente estornudando y teniéndote que sonar la nariz no es nada agradable.

Otro de los síntomas del clima y las alergias es la conjuntivitis. Suelen tener síntomas como picazón e irritación en los ojos. Hay personas que se les pone los ojos de un color rojo intenso. En la dermatitis se pueden provocar eccemas en la piel y urticarias. Por último, algunas de las afecciones del clima y las alergias pueden ser más graves y atacan al sistema digestivo y respiratorio como puede ser el asma bronquial.

Causas del clima y alergias

Tener alergia a los cambios del clima proviene de una carga genética y del ambiente que nos rodea. Todos tenemos una predisposición genética a padecer o no de alergias a distintos tipos de alérgenos. Se pueden combinar algunos organismos de tal manera que hace que nuestro sistema inmunológico genere una respuesta exagerada y negativa frente de determinados estímulos o sustancias a las que se denominan alérgenos. Cuando un paciente se expone a estos agentes, se encuentran estado de hipersensibilidad ante una serie de fenómenos celulares y bioquímicos que generan reacciones de diversas formas según cada persona.

Los síntomas más comunes son los mencionados anteriormente, pero su intensidad y frecuencia dependerá de cada tipo de persona y del grado de exposición al alérgeno. Los alérgenos son los agentes responsables de las alergias. Estos pueden ser: alimentos, medicamentos, partículas en suspensión en el aire como pueden ser polen, químicos, hongos, moho, ácaros y caspa de los animales, etc. Cuando estos alérgenos entran en contacto con los organismos, el sistema inmunológico los reconoce como sustancias peligrosas y se defiende con un ataque que son las respuestas de la parecía que hemos enumerado anteriormente.

El viento es el encargado de dispersar el polen de las plantas para ampliar el área de distribución de las plantas. Es por ello que los cambios en el clima pueden generar alergias. Y es que cuando cambiamos de estación, también lo hacen los vientos, su intensidad y dirección además de que las plantas comienzan su etapa de floración. Este la etapa de floración donde generan el polen para poder extenderse en territorio.

Variables meteorológicas relacionadas

Ahora que sabemos que los alérgenos son los responsables de que tengamos síntomas de alergias, vamos a ver que tiene que ver el clima y las alergias. Debemos comprender que la alergia al cambio del tiempo en sí no existe. No es que vayamos a desarrollar síntomas ante el cambio de algunas variables meteorológicas que caracterizan el ambiente o el entorno de una persona en determinado lapso de tiempo. Esto no es en sí mismo un alérgeno. En muchas ocasiones el cambio del clima es el disparador del aumento de la concentración de determinados agentes alérgicos en el aire que es lo que contribuye a la reacción de la mucosa en las personas alérgicas.

Vamos analizar cuáles son las variables meteorológicas más relacionadas con estos síntomas. Los cambios bruscos en la temperatura y humedad del aire suelen producir algunos síntomas en personas alérgicas. Y esto es porque la mucosa reacciona ante este escenario. Los cambios en la temperatura y la humedad del aire pueden provocar inflamación. Por un lado, las bajas temperaturas producen cambios en las elecciones nasales y bronquiales. Esto significa que los propios van a contraer sus paredes y disminuir los mecanismos de defensa de forma natural por vía aérea. Estos cambios provocan infecciones virales respiratorias.

Si nos vamos al lado contrario, vemos que la primavera se anticipa cada vez más en su llegada, dado que existen algunos estudios que confirman que algunos árboles caducifolios de España brotan unos 20 días antes que hace 50 años. Este cambio altera el desarrollo de las plantas con un periodo de polinización más largo. Hay que tener en cuenta que si esto sigue así, más personas alérgicas al polen van a estar más tiempo expuesto a este problema cada año.

Afección del viento

El mientras otro de los parámetros meteorológicos más importantes a tener en cuenta. Es el encargado de movilizar las esporas de hongos y el polen a través del aire. En días que hay demasiado viento primavera no es recomendable salir a la calle para todos aquellos que tienen alergia. La dispersión y concentración de los alérgenos depende de la mezcla que se genere en el viento. Dependiendo de su dirección y velocidad se puede realizar un conteo de partículas en suspensión y estudia la calidad del aire para desarrollar pronósticos de alertas en beneficio de las personas alérgicas.

Gracias a ello, hoy día disponemos de datos que nos señalan la cantidad de polen en el aire presente día a día para saber si debemos salir como precaución o mejor quedarse en casa para evitar las reacciones en la mucosa.

El clima y las alergias también tienen que ver con la cantidad de humedad, lluvia y heladas que hay en el ambiente. Y es que estos procesos meteorológicos provocar un filtrado o purificación del ambiente. Esto significa que los granos de polen son capturados por las gotitas de lluvia y, al ser más pesados, caen al suelo y se quedan depositados. Es común observar que las personas alérgicas en primavera empeoran aún más sus síntomas en los días soleados y ventosos, mientras que mejoran los días de lluvia.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre la relación entre el clima y las alergias.

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