Borrasca Therese: efectos extremos sobre Canarias y la penĂ­nsula

  • Therese ha dejado lluvias histĂ³ricas en Canarias, con mĂ¡s de 700 l/m² en zonas de cumbre y decenas de presas rebosando.
  • Gran Canaria y Tenerife han sufrido fuertes inundaciones, desprendimientos y cortes de carreteras, con barrios y nĂºcleos aislados.
  • La activaciĂ³n de planes de emergencia, el despliegue de la UME y los avisos ES-Alert han sido claves en la gestiĂ³n del episodio.
  • Pese a la mejora del tiempo, persisten riesgos por suelos saturados, taludes inestables y cauces aĂºn muy cargados.

Mapa borrasca Therese Canarias

La borrasca Therese se ha convertido en uno de los episodios meteorolĂ³gicos mĂ¡s significativos de los Ăºltimos años en Canarias, tanto por la duraciĂ³n del temporal como por la acumulaciĂ³n de lluvia, el viento, el oleaje y las consecuencias sobre el territorio. Lo que empezĂ³ como una baja frĂ­a al oeste de la PenĂ­nsula acabĂ³ siendo una borrasca de alto impacto con efectos en cadena sobre islas, infraestructuras, servicios esenciales e incluso la vida cotidiana de miles de personas.

A lo largo de varios dĂ­as, Canarias ha encadenado avisos amarillos, naranjas e incluso rojos por lluvia, viento, tormentas, fenĂ³menos costeros e inundaciones pluviales. Se han activado planes de emergencia insulares y municipales, se han cerrado carreteras, suspendido clases, desviado vuelos, cancelado actos pĂºblicos y movilizado recursos tan relevantes como la Unidad Militar de Emergencias (UME). Al mismo tiempo, la borrasca ha dejado una estampa histĂ³rica: decenas de presas rebosando y barrancos corriendo como hacĂ­a dĂ©cadas que no se veĂ­a.

CĂ³mo se formĂ³ y por quĂ© fue tan intensa la borrasca Therese

Therese se originĂ³ como una depresiĂ³n frĂ­a aislada al oeste de la PenĂ­nsula IbĂ©rica, que se fue profundizando a partir del 18 de marzo. El centro de la borrasca quedĂ³ casi estacionario durante varios dĂ­as, con Canarias situada en su flanco sur, justo en la zona donde la combinaciĂ³n de aire frĂ­o en altura, humedad y frentes sucesivos favoreciĂ³ un episodio prolongado de inestabilidad.

Desde el primer momento, la AEMET y los servicios de emergencias señalaron que no era una borrasca cualquiera, sino un sistema de alto impacto, con capacidad para dejar lluvia muy abundante en cortos espacios de tiempo, vientos muy fuertes, mar combinada de 4 a 5 metros y nevadas en cumbres por encima de unos 1.800-2.000 metros en La Palma y Tenerife.

En la prĂ¡ctica, Therese enviĂ³ hacia Canarias varios frentes frĂ­os y lĂ­neas de inestabilidad. El primero llegĂ³ con chubascos moderados y viento intenso; los siguientes, mĂ¡s activos, fueron los que desataron los aguaceros torrenciales y las tormentas que acabaron desencadenando inundaciones, ribazos de barrancos, derrumbes y un rosario de incidencias por todo el archipiĂ©lago.

La propia Agencia Estatal de MeteorologĂ­a advirtiĂ³ de que, a lo largo del episodio, se podĂ­an superar los 200-300 litros por metro cuadrado en zonas de las islas montañosas, e incluso acercarse o superar los 400 l/m² en algunos puntos, algo que, con los suelos ya empapados por semanas previas de mal tiempo, hacĂ­a casi inevitable que aparecieran problemas graves.

Impacto general sobre Canarias: lluvias, viento, oleaje y nieve

Durante varios dĂ­as, el archipiĂ©lago ha vivido un cĂ³ctel de fenĂ³menos adversos poco habitual por su simultaneidad e intensidad. Las islas occidentales y Gran Canaria se han llevado la peor parte, aunque Therese ha dejado su huella en todo el territorio.

En el apartado de precipitaciones, se han registrado acumulados superiores a los 700 litros por metro cuadrado en algunos puntos de cumbre de La Palma y centro de Gran Canaria, segĂºn datos de AEMET y redes insulares. En estaciones como Roque de los Muchachos (La Palma), Valleseco, Teror o San Mateo (Gran Canaria), los registros diarios han superado con holgura los 100 l/m² en varias jornadas del episodio.

El viento tambiĂ©n ha sido protagonista, con rachas que han llegado o superado los 110-120 km/h en estaciones de El Hierro, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria, y valores por encima de los 200 km/h en las cumbres del Teide, donde se han medido rĂ¡fagas huracanadas. Estas rachas han provocado caĂ­das de Ă¡rboles, palmeras, mobiliario urbano, daños en paseos marĂ­timos y problemas en lĂ­neas elĂ©ctricas y de telecomunicaciones.

En la costa, el temporal se ha notado con fuerza en vertientes occidentales y meridionales, con oleaje significativo de 4 a 5 metros y mar de fondo que ha obligado a desalojar zonas litorales, cerrar playas y cortar avenidas marítimas en enclaves como El Médano, el Puertito de Adeje, Garachico, Pozo Negro o Los Hervideros, entre otros.

Mientras tanto, en las cumbres de Tenerife y La Palma, la borrasca ha dejado nevada destacable por encima de unos 1.800-2.000 metros, con espesores de hasta 20 centĂ­metros en el Teide y un manto blanco visible desde muchos puntos de ambas islas. Esta cara mĂ¡s amable del episodio ha venido acompañada de cierres prolongados de los accesos al Parque Nacional por la presencia de hielo y desprendimientos.

Gran Canaria: un episodio histĂ³rico de agua, presas llenas y daños

Si hay una isla donde el impacto hĂ­drico de Therese ha sido especialmente llamativo, esa es Gran Canaria, donde se habla ya de un episodio histĂ³rico de lluvia y escorrentĂ­a. El Cabildo ha cifrado en mĂ¡s de 16-18 millones de metros cĂºbicos el volumen de agua incorporado al sistema insular de embalses en apenas unos dĂ­as.

En cumbres y medianĂ­as del centro de la isla, los acumulados totales han superado los 700 litros por metro cuadrado, con registros diarios superiores a 100 l/m² en localidades como Valleseco, Teror, Arucas, San Mateo o San BartolomĂ© de Tirajana -Cuevas del Pinar. Estas lluvias, sumadas a las de borrascas precedentes, han llevado al lĂ­mite la capacidad de las presas.

El resultado: entre 24 y 32 presas han llegado a rebosar o aliviar agua por sus aliviaderos, un hecho que en muchos casos no se veĂ­a desde hacĂ­a dĂ©cadas. Embalses como Las Niñas, Soria, La Sorrueda, Los PĂ©rez, Candelaria, El Vaquero, Siberio, Parralillo, El Caidero de Las Niñas, Las Hoyas, Lugarejos, Mulato, Gambuesa o Ayagaures han protagonizado imĂ¡genes poco frecuentes, con cortinas de agua cayendo por los desagĂ¼es.

Esta situaciĂ³n, a la vez beneficiosa para las reservas hĂ­dricas y peligrosa rĂ­o abajo, ha obligado al Cabildo y a los ayuntamientos a tomar medidas drĂ¡sticas: desalojos preventivos en nĂºcleos prĂ³ximos a presas y cauces (Arteara, Fataga, barrios bajo La Sorrueda, zonas de Ayagaures, Agaete o ArguineguĂ­n), confinamientos temporales y continuos avisos para no acercarse a barrancos ni puentes.

En el sur de la isla, el barranco de ArguineguĂ­n se ha convertido en uno de los sĂ­mbolos del temporal. El crecimiento brusco del caudal ha dejado casi un millar de personas aisladas en el entorno de la GC-505 y el barranco, obligando a establecer convoyes escoltados por Guardia Civil y otros cuerpos para permitir la entrada y salida controlada de residentes en determinados momentos.

La red viaria insular tambiĂ©n ha sufrido un castigo severo. Se han registrado hundimientos de calzada, grandes desprendimientos de roca, socavones e inundaciones en mĂºltiples carreteras: GC‑60 (entre San Fernando, Fataga, Tejeda y Ayacata), GC‑210 (Tejeda-Artenara y La Aldea-Artenara), GC‑505 (barranco de ArguineguĂ­n), GC‑606 (Carrizal de Tejeda), GC‑608 (acceso a La Culata), GC‑400 (Ariñez), GC‑550 (Temisas), GC‑231 (El Sao), GC‑305 (Barranco de la Virgen), enlaces en la GC‑1 (Tarajalillo, Bravo Murillo, Arinaga) y otros muchos tramos.

En la zona de La Culata (Tejeda), una roca de unas 15 toneladas cayĂ³ sobre la GC‑608, dejando a decenas de vecinos incomunicados y obligando a estudiar accesos alternativos y obras de emergencia. El Cabildo ha anunciado ya al menos cuatro proyectos de obras urgentes en vĂ­as muy dañadas, con un presupuesto superior a los cuatro millones de euros, y no se descarta que haya mĂ¡s actuaciones segĂºn avance la evaluaciĂ³n de daños.

Los derrumbes no solo han afectado a las carreteras: en Teror se produjo el colapso parcial de un restaurante y el derrumbe de una casa cueva que obligĂ³ a desalojar a varias familias; en la Vega de San Mateo se ha trabajado para despejar una ladera caĂ­da que dejĂ³ a vecinos aislados; y en Agaete se han evacuado o mantenido fuera de sus casas a residentes en El Hornillo por el riesgo de desprendimientos asociado al relieve y al agua acumulada.

Desde el punto de vista de la gestiĂ³n de la emergencia, el Cabildo de Gran Canaria ha establecido el nivel 2 del Plan Insular de Emergencias (PEIN) en los momentos mĂ¡s crĂ­ticos, lo que ha permitido solicitar apoyo de la UME y coordinar el dispositivo con el Gobierno de Canarias. La Unidad Militar de Emergencias se ha desplegado desde la base de Gando con medios de achique, vehĂ­culos de alta capacidad y equipos de bombeo de aguas y lodos, actuando en puntos como el tĂºnel de Arucas o zonas anegadas de la capital.

Consecuencias en Tenerife: inundaciones, rescates y fuerte impacto urbano

En Tenerife, Therese ha tenido tambiĂ©n un impacto muy notable, especialmente en el Ă¡rea metropolitana (Santa Cruz-La Laguna), el norte de la isla y las medianĂ­as del sur y suroeste. Las lluvias, a veces concentradas en cĂ©lulas convectivas muy localizadas, han provocado trombas de agua que han desbordado la capacidad de drenaje urbano.

En Santa Cruz de Tenerife, el Ayuntamiento ha llegado a activar el Plan Municipal de Emergencias (PEMU) en situaciĂ³n de alerta mĂ¡xima, suspendiendo toda la actividad deportiva, cultural y de ocio, y ordenando el cierre de instalaciones municipales. El CECOPAL ha gestionado decenas de incidencias en pocas horas: desprendimientos sobre calzadas, tapas de alcantarilla levantadas, balsas de agua en tĂºneles, cortes de trĂ¡fico, fallos en semĂ¡foros y pequeños anegamientos de viviendas y locales.

Uno de los puntos mĂ¡s sensibles ha sido el barranco de Santos, donde se han realizado varios rescates y evacuaciones de personas sin hogar que se encontraban en su cauce. En uno de los dispositivos se retirĂ³ a seis personas y un perro ante el riesgo de una crecida repentina; en otro, se atendiĂ³ a mĂ¡s personas aisladas pese a los avisos previos de peligro.

En el municipio de La Laguna, ademĂ¡s del cierre de instalaciones municipales y suspensiĂ³n de actos pĂºblicos, se han registrado numerosos problemas de acumulaciĂ³n de agua y pequeños derrumbes en la red viaria. El tĂºnel de acceso desde la VĂ­a de Ronda al entorno de la plaza del Adelantado se ha visto afectado, y se han balizado y cerrado zonas como Cruz del Carmen y varios senderos de Anaga por riesgo de desprendimientos.

En el norte de la isla, localidades como Puerto de la Cruz, Tacoronte, Garachico o Los Silos han sufrido el impacto combinado de aguaceros intensos y mar de fondo. La Plaza del Charco ha llegado a inundarse; en El Pris se han desalojado edificios por filtraciones y riesgo estructural; y en San Juan de la Rambla o el litoral de Garachico el oleaje ha golpeado paseos y muros, obligando a cierres preventivos.

En el sur y suroeste, municipios como Adeje, Arona, Granadilla o San Miguel han tenido que lidiar con fuertes rachas de viento, chubascos intensos y un mar muy alterado. En el Puertito de Adeje se han desalojado viviendas pegadas al mar por la llegada del oleaje; en El Médano se ha rescatado a una mujer en apuros agarrada a una boya tras practicar windfoil; y se han producido cortes de suministro eléctrico que han afectado a centenares de usuarios en varias localidades.

La capital tinerfeña ha visto cĂ³mo, en cuestiĂ³n de minutos, se anegaban barrios enteros, corrĂ­an los barrancos con fuerza y se levantaban tapas de registro, con imĂ¡genes de agua arrastrando todo tipo de objetos hacia el mar. La coordinaciĂ³n entre PolicĂ­a Local, Bomberos, ProtecciĂ³n Civil y servicios municipales ha permitido atender mĂ¡s de medio centenar de incidencias en un solo dĂ­a.

La Palma, La Gomera y El Hierro: entre las lluvias torrenciales y el viento

En La Palma, Therese ha dejado lluvias persistentes y muy abundantes, especialmente en la vertiente norte y oeste. El Roque de los Muchachos ha registrado en un solo dĂ­a mĂ¡s de 110-120 l/m², y en GarafĂ­a se han acumulado mĂ¡s de 70 litros en 24 horas. El Barranco de las Angustias ha vuelto a correr con un caudal significativo, drenando el agua caĂ­da en el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente.

El viento ha complicado la operativa del aeropuerto palmero durante varias jornadas. Se han contabilizado decenas de cancelaciones y desvĂ­os de vuelos interinsulares y peninsulares, con operaciones procedentes de Madrid, DĂ¼sseldorf, Faro o ciudades alemanas obligadas a aterrizar en otras islas. El Cabildo ha llegado a coordinar el realojo de alrededor de 200 turistas bloqueados por la falta de plazas y la cancelaciĂ³n de conexiones.

En el Ă¡mbito viario, se han cerrado varios tramos de carreteras de altura, como accesos al Roque de los Muchachos o la LP‑214 (Los Brecitos), tanto por nieve como por socavones y pequeños derrumbes. La combinaciĂ³n de nieve, hielo y viento ha obligado a restringir el paso a las cumbres en numerosas ocasiones.

La isla de La Gomera ha vivido una emergencia por inundaciones, marcada por desprendimientos en carreteras y llenado histĂ³rico de presas. La Encantadora ha rebosado por primera vez en una dĂ©cada, y el agua ha corrido con fuerza por barrancos como el de San SebastiĂ¡n o Valle Gran Rey, donde el oleaje tambiĂ©n ha generado daños en paseos y zonas costeras.

Una de las incidencias mĂ¡s graves se ha producido en la carretera de acceso a los caserĂ­os de Erque y Erquito, en Vallehermoso, donde el hundimiento de un tramo de vĂ­a ha dejado aislados a unos 15-16 vecinos durante dĂ­as. Se ha hablado de una inversiĂ³n cercana a los 2 millones de euros para la restauraciĂ³n de la carretera y se ha llegado a planificar la evacuaciĂ³n de algunas personas en helicĂ³ptero ante la dificultad de restablecer las comunicaciones en el corto plazo.

En El Hierro, aunque el balance de incidentes ha sido menor que en otras islas, el temporal ha dejado rachas de viento de hasta 110-116 km/h en Sabinosa y Malpaso, cortes puntuales de suministro elĂ©ctrico, desprendimientos en la carretera de Las Playas y cierre preventivo de zonas de baño como el Charco Manso, el Faro de Orchilla o TacorĂ³n. El Cabildo ha mantenido activo el PEIN y ha cerrado senderos y pistas forestales por prudencia.

Incidencias, emergencias y respuesta institucional

El paso de la borrasca ha generado un volumen de incidencias muy elevado. El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES 112) ha contabilizado mĂ¡s de 1.700-1.800 incidentes en todo el archipiĂ©lago a lo largo del episodio, con picos de mĂ¡s de 600 avisos en una sola jornada.

Las tipologĂ­as mĂ¡s habituales han sido achiques de agua en viviendas y locales, caĂ­da de ramas y Ă¡rboles, desprendimientos de taludes y rocas, problemas en el alcantarillado, cortes de luz y rescates puntuales de personas en zonas de riesgo (barrancos, vĂ­as anegadas, vehĂ­culos atrapados, etc.). En algunos casos se han registrado desalojos preventivos de edificios con riesgo estructural, como ocurriĂ³ en barrios de Santa Cruz de Tenerife o Telde.

Ante esta situaciĂ³n, se han activado en cascada planes de emergencias municipales (PEMU), planes insulares (PEIN) y el Plan EspecĂ­fico de FenĂ³menos MeteorolĂ³gicos Adversos (PEFMA) a nivel autonĂ³mico. Se han escalado niveles de prealerta, alerta, alerta mĂ¡xima y emergencia (nivel 1 y 2) segĂºn la evoluciĂ³n del riesgo, especialmente en Gran Canaria y Tenerife.

La activaciĂ³n del nivel 2 en islas como Gran Canaria o Tenerife ha permitido la movilizaciĂ³n de la UME y la asunciĂ³n de la coordinaciĂ³n por parte del Gobierno de Canarias, algo clave en momentos en los que el volumen de incidencias superaba la capacidad de respuesta de los cabildos. La UME ha actuado en obras de achique, limpieza de lodos, apoyo en rescates y asistencia a poblaciones aisladas.

En paralelo, las autoridades han recurrido con frecuencia al sistema de avisos ES‑Alert, enviando mensajes de emergencia directamente a los telĂ©fonos mĂ³viles de la poblaciĂ³n en zonas especialmente afectadas, como el norte de Tenerife o Gran Canaria, para advertir de lluvias muy intensas, posibles inundaciones y la necesidad de evitar desplazamientos.

La comunidad educativa tambiĂ©n se ha visto directamente afectada: la ConsejerĂ­a de EducaciĂ³n ha decretado en distintos momentos la suspensiĂ³n de clases presenciales en Gran Canaria, Tenerife y La Palma, optando por la docencia telemĂ¡tica donde ha sido posible. Universidades como la ULL y la ULPGC han cerrado campus, trasladando la actividad a formato online y prorrogando el cese de actividad presencial en funciĂ³n del nivel de emergencia.

Ayuntamientos de municipios muy afectados (Las Palmas de Gran Canaria, Telde, La Laguna, Santa Cruz, Telde, Agaete, MogĂ¡n, San BartolomĂ© de Tirajana, entre muchos otros) han ido mĂ¡s allĂ¡, cerrando parques, instalaciones deportivas y culturales, playas, senderos y suspendiendo todo tipo de actos pĂºblicos y carnavales, incluida la Cabalgata de Maspalomas o el Carnaval Costa MogĂ¡n.

Recomendaciones oficiales y riesgos persistentes tras el temporal

Aunque la tendencia general es que Therese vaya perdiendo fuerza, las autoridades insisten en que el peligro no termina cuando deja de llover. La saturaciĂ³n del terreno mantiene alto el riesgo de desprendimientos masivos, caĂ­das de taludes y nuevos corrimientos de tierra, especialmente en medianĂ­as y cumbres.

Los cabildos y el Gobierno de Canarias han reiterado una y otra vez las principales recomendaciones de autoprotecciĂ³n para episodios de este tipo: evitar desplazamientos innecesarios, no aproximarse a cauces de barrancos ni zonas inundables, no intentar cruzar vados anegados ni cauces aunque parezcan poco profundos, extremar la precauciĂ³n al volante y permanecer atento a la informaciĂ³n de canales oficiales.

En caso de lluvias muy intensas, se ha recalcado la importancia de no tratar de salvar el vehĂ­culo estacionado en una zona inundada, buscar puntos altos y, si la tormenta sorprende en campo abierto, no refugiarse bajo Ă¡rboles ni situarse en zonas elevadas expuestas a rayos. En nĂºcleos urbanos, los edificios ofrecen mayor protecciĂ³n frente a descargas elĂ©ctricas y viento fuerte.

En cuanto al mar, ProtecciĂ³n Civil ha insistido en no acercarse a espigones, extremos de muelles, paseos muy expuestos ni zonas conocidas por su oleaje, evitar el baño en playas con bandera roja o sin vigilancia, y no practicar deportes nĂ¡uticos en condiciones de mar de fondo importante o viento muy fuerte.

Para quienes viven cerca de la costa o de cauces de barrancos, se recomienda tener siempre un plan bĂ¡sico de autoprotecciĂ³n: saber cĂ³mo salir de la vivienda en caso de evacuaciĂ³n, dĂ³nde se ubican los puntos de reuniĂ³n seguros, preparar medicaciĂ³n y documentaciĂ³n bĂ¡sica por si es necesario abandonar el domicilio con rapidez y prestar atenciĂ³n a instrucciones de PolicĂ­a Local, Guardia Civil y servicios de emergencia.

Tras varios dĂ­as de temporal, la sensaciĂ³n en el archipiĂ©lago es de mezcla entre alivio por las lluvias que han llenado embalses y preocupaciĂ³n por los daños y el riesgo residual. Las presas llenas garantizan agua para riego y consumo durante tiempo, la nieve en cumbres alimentarĂ¡ poco a poco los acuĂ­feros y la vegetaciĂ³n agradece el episodio. Pero la factura en carreteras, infraestructuras, viviendas, negocios y la tensiĂ³n vivida en las zonas mĂ¡s castigadas recuerdan hasta quĂ© punto un episodio como Therese pone a prueba la capacidad de prevenciĂ³n y respuesta de Canarias.

borrasca Therese en Canarias
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