
Galicia atraviesa estos días una situación meteorológica muy delicada marcada por temporales atlánticos encadenados, mar muy gruesa, viento intenso y un acusado descenso de las temperaturas. El litoral de A Coruña se ha convertido en el principal punto crítico, con alerta roja por oleaje extremo y una amplia batería de medidas preventivas que afectan a la enseñanza, el transporte, el deporte y la actividad marítima.
Mientras la borrasca Harry se retira y la borrasca Ingrid se aproxima con fuerza desde el Atlántico, las autoridades autonómicas han activado sucesivas alertas rojas y naranjas en la costa gallega, acompañadas de restricciones en la red viaria, vigilancia de los ríos y recomendaciones muy claras a la población para reducir riesgos ante un episodio que los expertos califican como uno de los temporales más duros del invierno en la comunidad.
Alerta roja en el litoral de A Coruña y avisos en toda la costa gallega

La Xunta ha decretado la alerta roja en el litoral de la provincia de A Coruña, inicialmente en la franja norte y noroeste y posteriormente extendida a todo el litoral coruñés. Este nivel máximo de aviso se activa para proteger la seguridad de las personas y los bienes, siguiendo los criterios de la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior, dependiente de la Consellería de Presidencia, Xustiza e Deportes.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se espera mar combinada con olas de entre 8 y 9 metros y viento del noroeste de fuerza 7 a 10 en amplios tramos de la costa de A Coruña, especialmente en la Costa da Morte, las Rías Baixas y A Mariña lucense. Este temporal marítimo provoca un escenario de peligro extraordinario en el que un golpe de mar puede resultar letal incluso a varios metros de la línea de agua.
En el resto del litoral gallego -Lugo y Pontevedra- se mantienen avisos de nivel naranja por oleaje y viento, también considerados de condiciones peligrosas. Aemet y MeteoGalicia advierten de que el episodio se prolongará varios días, con los momentos más críticos concentrados entre el viernes y el sábado, coincidiendo con el máximo acercamiento de la borrasca Ingrid a la fachada atlántica peninsular.
Las rachas de viento ya han dejado registros muy destacados en distintos puntos de la comunidad: se han alcanzado valores cercanos a los 150 km/h en zonas expuestas como Cedeira, más de 130 km/h en Burela y Viveiro, y por encima de los 110 km/h en municipios como Vimianzo, Arteixo o en el entorno de la Costa da Morte. En estaciones como Penedo do Galo se han medido también rachas huracanadas y acumulados de lluvia que superan los 50 litros por metro cuadrado en pocas horas.
Medidas de protección y recomendaciones a la población

La Dirección General de Emergencias e Interior ha trasladado la situación de alerta roja a todos los organismos implicados a través del Centro Integrado de Atención a las Emergencias 112 Galicia. Han sido informados los ayuntamientos de las provincias afectadas, las diputaciones, los servicios provinciales, las agrupaciones de voluntarios de Protección Civil y los clubes náuticos, entre otros, para que activen sus protocolos internos y planes de contingencia.
Entre las primeras decisiones destaca la suspensión de toda la actividad deportiva en el mar, tanto la de carácter federado como la que forma parte del programa Xogade, en los municipios que se encuentran bajo avisos de Aemet y MeteoGalicia. Esta medida se adopta ante el riesgo evidente de que el oleaje y el viento pongan en peligro a deportistas y personal de apoyo durante entrenamientos, competiciones o actividades de ocio vinculadas al mar.
El Gobierno gallego insiste en la necesidad de mantenerse alejados de diques, rompientes y paseos marítimos durante todo el periodo de avisos rojos y naranjas. Se desaconseja completamente acudir a la costa a observar el temporal, algo que suele ser habitual en episodios de mala mar, porque una sola ola puede arrastrar a una persona incluso si se encuentra aparentemente en una zona elevada o protegida.
También se recomienda extremar las precauciones en cualquier actividad marítima esencial que no pueda posponerse, revisando con detalle cabos, amarres y fondeos de las embarcaciones, y comprobando el estado de defensas y equipos de seguridad a bordo. Las autoridades recuerdan que la información actualizada de avisos, predicciones y evolución del temporal puede consultarse en la web oficial del CIAE 112 (www.axega112.gal) y en los portales de Aemet y MeteoGalicia.
Además de las advertencias específicas en la costa, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Estado ha emitido avisos a nivel nacional por el temporal atlántico que afecta al tercio norte peninsular, pidiendo evitar desplazamientos innecesarios y recordando la importancia de revisar el estado de los vehículos, especialmente si se prevé circular por zonas de nieve, hielo o fuertes rachas de viento.
Suspensión de clases y afectación a infraestructuras y transporte

El impacto de la alerta roja en Galicia se ha dejado notar especialmente en el ámbito educativo y en las comunicaciones. La Consellería de Educación ha ordenado la suspensión de las clases y del transporte escolar en un amplio número de municipios, priorizando la seguridad del alumnado ante las adversas condiciones meteorológicas en carretera y la posibilidad de nieve, hielo y caída de árboles o ramas.
En total, se ven afectados 160 ayuntamientos gallegos, más de la mitad de los 313 municipios de la comunidad. Entre ellos figuran los 92 concellos de la provincia de Ourense, así como 52 ayuntamientos de Lugo repartidos entre las zonas de Lugo centro, Lugo Montaña y Lugo Sur, donde se esperan nevadas intensas y acumulaciones importantes en pocas horas.
En la provincia de Lugo la suspensión se extiende, por ejemplo, a concellos como Abadín, Meira, Castro de Rei, Sarria, Becerreá, Folgoso do Courel, Pedrafita do Cebreiro, Triacastela, Monforte de Lemos, Chantada o Quiroga, todos ellos con riesgo significativo de nieve y complicaciones en la red viaria. En Ourense, el cierre afecta a la totalidad de la provincia, tanto en zonas de montaña como en áreas interiores donde el frío y las precipitaciones pueden derivar en placas de hielo.
También se han visto afectados 16 ayuntamientos del interior de Pontevedra, como Agolada, A Estrada, Lalín, Silleda o A Cañiza, en los que confluyen lluvia, viento y nieve en cotas relativamente bajas. Las autoridades educativas recuerdan que la información detallada y actualizada sobre los municipios con clases y transporte suspendidos puede consultarse en el Portal Educativo de la Xunta.
En el ámbito de las infraestructuras y el transporte, el temporal ha forzado a cancelar o desviar varios vuelos en aeropuertos gallegos, especialmente en A Coruña, donde rachas de viento cercanas a los 150 km/h han impedido operar con normalidad. Vuelos como el de Air Europa procedente de Madrid tuvieron que ser dirigidos a otros aeródromos, y se han registrado suspensiones puntuales en rutas entre ciudades gallegas, como el enlace entre Santiago y Vigo.
La Dirección General de Tráfico (DGT), por su parte, ha establecido restricciones a la circulación de camiones y vehículos pesados de más de 7.500 kilos en diversas carreteras de la mitad noroeste de la península, incluyendo eje estratégicos como la A-6/AP-6 (Madrid-Coruña), la A-52 (Rías Baixas), la AP-53 y la AG-53 en el entorno de Galicia. Estas limitaciones se acompañan de desvíos vigilados, posibles cortes preventivos y reducción de la velocidad máxima para adaptarse a la evolución del temporal.
Temporal atlántico, borrasca Ingrid y llegada de aire polar
El episodio actual en Galicia se enmarca en una cadena de borrascas atlánticas muy activas que están alterando el tiempo en buena parte de Europa occidental. Tras la borrasca Harry, que ya dejó rachas de viento muy fuertes y lluvia abundante, la protagonista pasa a ser Ingrid, un sistema de bajas presiones nombrado por el servicio meteorológico portugués.
Ingrid se profundiza con rapidez al noroeste de Galicia, y en combinación con un anticiclón situado en el entorno de las Azores genera un intenso flujo de componente noroeste, muy húmedo y de origen polar. Este patrón favorece la entrada sucesiva de frentes que dejan lluvias generalizadas, mar muy gruesa y un descenso acusado de la cota de nieve en el noroeste peninsular. La llegada de una masa de aire polar explicaría en parte el fuerte descenso de la cota de nieve.
La Aemet prevé que los días más complicados sean el viernes y el sábado, cuando la mar de fondo alcanzará valores máximos con olas de 8 a 9 metros en el litoral de A Coruña y Pontevedra, y rachas de viento marino que pueden superar los 100 km/h en algunos sectores. Este temporal atlántico no solo afectará a Galicia, sino también a Asturias, Cantabria y País Vasco, regiones que se mantienen en nivel naranja por mala mar y viento fuerte.
Al mismo tiempo, la llegada de una masa de aire polar hará descender la cota de nieve desde los 1.200-1.300 metros hasta situarse en torno a los 600-800 metros en buena parte del norte y oeste peninsular, e incluso por debajo de los 500 metros en Galicia en algunos momentos. Se esperan nevadas en áreas de montaña, pero también en zonas interiores de la comunidad y en la meseta norte, con espesores que pueden superar los 20 centímetros en puntos de la montaña de Lugo y Ourense.
Para los próximos días, las predicciones hablan de un ambiente frío y desapacible en ciudades como Santiago de Compostela o Vigo, con máximas que apenas rondan los 7-9 ºC y mínimas cercanas a los 3-6 ºC. En capitales del interior peninsular, como Ávila, Segovia, León o Teruel, se esperan valores por debajo de los cero grados, con heladas generalizadas y sensación térmica muy baja, reflejando el alcance del episodio de aire polar más allá de la propia Galicia.
Lluvias intensas, nieve en cotas bajas y riesgo de inundaciones
Además del viento y el oleaje, el temporal se caracteriza por precipitaciones abundantes e intensas que están dejando acumulados muy significativos en varias comarcas gallegas. En zonas como Santa Comba-Zas se han registrado cerca de 50 litros por metro cuadrado en pocas horas, y las previsiones apuntan a que la inestabilidad continuará, con chubascos que en ocasiones pueden ser de carácter tormentoso, sobre todo en la mitad occidental de la comunidad.
La cota de nieve desciende con el paso de las horas, situándose en torno a los 1.000 metros al final del día en los primeros compases del episodio y bajando hasta los 600-400 metros con la entrada de la masa de aire polar asociada a Ingrid. Esto está dando lugar a nevadas en zonas de montaña y en áreas del interior de A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra, con especial incidencia en la montaña lucense y ourensana.
Ante esta combinación de lluvia persistente, nieve y viento, la Dirección General de Emergencias e Interior ha activado el Plan Especial ante el riesgo de inundaciones en Galicia (Inungal) en fase de preemergencia. Varios ríos se encuentran bajo seguimiento por la subida de caudales, entre ellos el Cambeda en Vimianzo, el Gallo-Umia en Cuntis, el Xundarana en A Pobra do Caramiñal y el Lérez en Pontevedra. En una fase posterior, también se vigilan otros cursos fluviales como el Oitavén, ante la posibilidad de desbordamientos puntuales en zonas bajas.
Los servicios de emergencias piden a la población que evite atravesar carreteras o caminos anegados, que no se acerque a ríos crecidos y que respete cualquier señalización de cortes de tráfico o desvíos. En caso de vivir en zonas inundables o próximas a cauces fluviales, se recomienda tener preparados elementos básicos de emergencia, seguir de cerca los avisos oficiales y, si las autoridades lo indican, abandonar preventivamente sótanos o bajos susceptibles de llenarse de agua.
En el interior de Galicia, y también en otras zonas del norte peninsular, las nevadas pueden complicar notablemente la circulación, por lo que las autoridades insisten en la importancia de llevar cadenas o neumáticos de invierno en los vehículos y consultar el estado de las carreteras antes de iniciar cualquier desplazamiento de media o larga distancia. La DGT recuerda que durante este episodio se podrán imponer restricciones adicionales, limitar la velocidad y prohibir adelantamientos de vehículos pesados para garantizar la seguridad vial.
Con los modelos meteorológicos señalando todavía varias jornadas de inestabilidad atlántica, las instituciones autonómicas y estatales mantienen todos los dispositivos de emergencia activados, desde el cierre preventivo de actividades en la costa hasta el seguimiento permanente del estado del mar, los ríos y la red viaria. El mensaje común es claro: extremar la prudencia, seguir las indicaciones oficiales y asumir que, durante unos días, la prioridad pasa por minimizar riesgos frente a un temporal de mar, viento, lluvia y nieve de gran envergadura que ha colocado a Galicia en el centro del mapa meteorológico de España.