El tiempo en España está presentando un escenario sumamente contradictorio. Mientras que gran parte del territorio sufre un calor sofocante, el tercio noroeste de la península se prepara para recibir fuertes tormentas acompañadas de granizo y rachas de viento violentas debido a la presencia de una DANA.
Este fenómeno, que se encuentra en fase madura, ha generado una situación de inestabilidad considerable. El choque entre las masas de aire frío en las capas altas de la atmósfera y el calor acumulado en la superficie es el combustible perfecto para que se desarrollen células tormentosas muy organizadas en diversas regiones.
Zonas afectadas y avisos de la AEMET
La Agencia Estatal de Meteorología ha puesto en marcha el aviso amarillo por tormentas en una amplia zona que abarca León, Palencia, Valladolid, Zamora, Burgos, Salamanca y Ávila. Asimismo, la alerta se extiende a las cordilleras cantábricas, afectando a Asturias, Cantabria y el interior de Galicia, donde se prevén acumulaciones de lluvia intensas en periodos cortos de tiempo.
En el caso de Galicia, los chubascos serán más probables durante la tarde, especialmente en las zonas montañosas de Lugo y Ourense. Por su parte, en Asturias, la actividad eléctrica y las precipitaciones se concentrarán sobre todo en la cordillera y sus alrededores.
Riesgos por granizo y reventones

Uno de los puntos más preocupantes de este episodio es la posibilidad de granizo de dimensiones considerables. Los modelos meteorológicos sugieren que en el occidente asturiano, León y el norte gallego podrían caer piedras de más de 2 centímetros, pudiendo alcanzar incluso los 5 centímetros en puntos muy concretos de Galicia.
A esto se suman los llamados reventones o rachas descendentes, que pueden provocar vientos huracanados. Se estima que las rachas superen los 80 km/h en Castilla y León, Asturias y el extremo occidental de Cantabria, lo que podría complicar bastante la circulación por carretera y las actividades al aire libre.
El contraste térmico en el resto del país

Mientras el noroeste lucha contra la lluvia, el resto de España vive un auténtico adelanto del verano. Se han registrado temperaturas extremas superiores a los 37 ºC en provincias como Córdoba, Sevilla, Badajoz y Huelva, valores que son más propios de julio o agosto que de mayo.
Este ascenso térmico ha llegado también al norte, con máximas que han superado los 34 ºC en el País Vasco y Cantabria antes de que llegara la inestabilidad. Además, en las Islas Canarias se mantiene un ambiente muy caluroso, con la presencia de calima en las islas orientales y termómetros que rozan los 37 ºC en Lanzarote y Fuerteventura.

De cara a las próximas jornadas, se espera que el calor se intensifique aún más en el interior peninsular, con máximas que podrían rozar los 40 ºC. Aunque la DANA se retire lentamente hacia el norte, es probable que sigan apareciendo algunos chubascos aislados en zonas montañosas debido al paso de pequeñas ondas en altura.
La situación meteorológica actual se define por una fuerte dualidad: un noroeste peninsular azotado por tormentas severas, granizadas y vientos fuertes, frente a un resto del país sumergido en un calor anómalo y cielos despejados que anticipan un inicio de verano extremadamente cálido.


