Sierra Nevada se queda sin hielo fósil

Pico Veleta visto en verano

Pico Veleta ( Sierra Nevada) visto en verano

El cambio climático y más concretamente el calentamiento global nos están llevando a unas condiciones en las que el frío que hace no es suficiente para mantener los hielos perpetuos y el permafrost (suelo helado) del extremo sur europeo. En la cordillera de Sierra Nevada de la que desaparecieron los último glaciares hace decenas de años, aún se conserva hielo fósil bajo las rocas y parte del subsuelo sigue helado, aunque la extensión tanto de uno como de otro se reduce cada año.

Aunque el glaciar del Veleta (3395 m) desapareció el pasado siglo, existen evidencias que durante la pequeña edad de hielo (s. XIV hasta mediados del XIX) los glaciares de sierra nevada llegaron a alcanzare los 12 kilómetros de longitud, siendo el mencionado anteriormente el más importante de todos ellos. También se puede observar en escritos de la época árabe granadina las referencias a la existencia hielos perpetuos en la cordillera.

Un estudio realizado durante años por un equipo de investigadores de las Universidades de Lisboa y Barcelona determinaron que al final de este período, la temperatura media anual era 1,2º C inferior a la actual y que desde 2003 la temperatura media ha subido unos 0,12 ºC llegando a los 0,6 ºC actuales. Las condiciones actuales de temperatura impiden que existan hielos perpetuos en superficie.

Aunque se den estas condiciones en superficie, bajo ella podrían existir hielos perpetuos tanto como restos de glaciar como de permafrost. Para estudiar la evolución del subsuelo se llevaron a cabo un estudio geo-eléctrico y una perforación de 114 metros en el punto más elevado del Veleta realizadas en el 1999 y 2000 respectivamente. Aunque problemas técnicos no permitieron obtener datos más allá de los 60 metros de profundidad.

A pesar de estos problemas, los resultados arrojan que no puede haber permafrost, al menos en la zona estudiada al menos en la zona estudiada en la que la temperatura media no baja de los 2ºC y por tanto no permite la congelación del suelo (aunque el proceso de difusión térmica fuera muy lento). Por otro lado, hay zonas donde existe permafrost y una capa de hielo residual de la pequeña Edad de Hielo localizadas en la zona norte dónde la temperatura media no supera los 0ºC.

El tiempo de existencia que le queda a esta masa helada no se podría determinar, ya que no se conoce su volumen con seguridad. Lo que si se ha podido determinar es que cuando se detectó en 1999 estaba localizado a un metro y medio de profundidad y diez años más tarde se localizaba medio metro más profundo y no aparecía como una masa continua si no en volúmenes aislados.

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Meteorología

David Melguizo

Soy Geólogo, Master en Geofísica y Meteorología, pero sobre todo soy un apasionado de la ciencia. Lector habitual de revistas científicas de... Ver perfil ›

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