Origen de la Luna, nuevos datos que reactivan el debate

La Luna, nuestro satélite

La Luna, nuestro satélite

Un grupo de geoquímicos que ha medido el oxígeno en rocas de la Luna y la Tierra mediante métodos de alta precisión ha encontrado que existe una pequeña diferencia en ellas. Estas diferencias podrían tener mucha repercusión sobre las teorías acerca del origen de la Luna. Las rocas de la Luna contienen un poquito más de un extraño isótopo de oxígeno, oxígeno-17, que las de la Tierra.

Robin Canup, un científico planetario involucrado en este estudio del Southwest Research Institute en Boulder, Colorado (Estados Unidos) ha declarado que este descubrimiento “cambia la naturaleza del debate” y que “si la diferencia entre la Tierra y la Luna es una pequeña cantidad y no cero, es algo que debemos tener en cuenta”.

La mayoría de los investigadores piensan que la Luna se formó durante los primeros instantes del Sistema Solar, hace alrededor de 4500 millones de años, cuando grandes protoplanetas chocaron contra la tierra. Los restos de la colisión se unieron en una órbita alrededor de la Tierra y esto dio lugar al satélite que hoy observamos en el cielo, la Luna. Si este hubiera sido el caso, los científicos esperarían encontrar mayor cantidad de restos del protoplatena que colisionó con la Tierra en la Luna. Resumiendo que la química de la Luna sería diferente de la encontrada en las rocas terrestres.

Daniel Herwartz , un geoquímico de isótopos de la Universidad de Colonia en Alemania, ha comentado que el Gran Impacto “es una buena teoría que explica muchas cosas, pero existe un problema”, contestar a las grandes preguntas que se han hecho siempre respecto a este tema: ¿por qué no observamos estas diferencias? y ¿por qué la Luna y la Tierra son tan similares?

Para este nuevo estudio, los investigadores usaron un método muy preciso basado en la tecnología láser para medir los isótopos de oxígeno en una gama de rocas terrestres, meteoritos y tres muestras lunares recogidas por los Astronautas de la misión Apolo.

La elección del estudio de los isótopos de Oxígeno es debida a que son la huella dactilar que determina el ambiente y condiciones exactas en los que se formaron las rocas. Estudios anteriores habían determinado que las proporciones de isótopos de oxígeno diferentes en la tierra y la Luna, respecto al contenido total, eran prácticamente idénticos. Con este estudio, por el contrario, localizaron que en las rocas lunares existían 12 partes por millón más que en la tierra del isótopo oxígeno-17.

Para explicar esto Herwatz sugiere que el cuerpo culpable del impacto que formó la Luna, denominado Theia por un grupo de científicos, podría ser químicamente muy similar a la clase de meteoritos denominada Enstatita-condritas. Al ser estos químicamente bastante similares a la Tierra, al menos en términos de oxígeno, Theia no hubiera dejado una gran huella en la química lunar.

Cómo con todas las teorías existen sus promotores y sus detractores. El pionero en el uso de isótopos de Oxígeno en cosmoquímica, Robert Clayton, indica que no ve en este estudio nada más allá que un método más preciso de medida y que las diferencias no son suficientes para decir algo significativo sobre la formación de la Luna. Lydia Hallis, una investigadora de isótopos en la Universidad de Glasgow, indica que el estudio debería extenderse a otros isótopos para considerarse significativo.

Al menos este estudio hace reactivarse el debate sobre los diferentes escenarios de impacto en los que la Luna y la Tierra hubieran terminado, cómo son hoy día, químicamente muy similares pero no idénticas.

Mas información: Investigadores andaluces registran el mayor impacto de una roca en la LunaEl asteroide Apofis pasa cerca de la Tierra

Fuente: Nature

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