Calentamiento Global: Un grado de desecación no visto en 200 años en los lagos subárticos

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Lagos Subarticos canadienses

El descenso de las precipitaciones en forma de nieve observado en los últimos años en las zonas subárticas de Canadá ha llevado a una preocupante desecación de la región de lagos.

Esta ha sido la conclusión a la que han llegados algunos investigadores de la Universidad Laval, la Wilfrid Laurier University, la Universidad de Brock y la Universidad de Waterloo en un estudio publicado hace unas semanas en la página oficial de la revista científica Geophysical Research Letters. Poniendo de manifiesto una prueba más, si aún no son suficientes de la obviedad del calentamiento global.

Los investigadores llegaron a esta conclusión tras el estudio de 70 lagos cerca de Old Crow, Yukon y Churchill, Manitoba (Canadá). La mayoría de los lagos estudiados tenían menos de un metro de profundidad. De acuerdo a los análisis realizados, más de la mitad de los lagos localizados en zonas relativamente planas y rodeadas por matorrales, muestran signos de desecación.

Este problema proviene principalmente de un descenso del agua procedente del deshielo. Por ejemplo desde 2010 a 2012 la precipitación media invernal en Churchil se redujo en 76 mm en comparación con las medias registradas entre 1971 y 2000. El secado de algunos lagos, que se hizo visible a simple vista por primera vez en 2010, fue aún más pronunciado en 2013.

Para este tipo de lagos, la precipitación en forma de nieve representa entre el 30% y el 50% del aporte de agua anual. El tipo de desecación observada por los investigadores no ha tenido precedentes en los últimos 200 años. Además los análisis isotópicos realizados sobre los restos de fitoplancton acumulados en el lecho de los lagos muestran que los lagos han mantenido el balance acuífero durante 200 años.

Esta estabilidad fue interrumpida repentinamente hace unos pocos años. Si la tendencia de veranos secos y inviernos con menos nieve continúa, como predice el modelo climático, muchos de los lagos subárticos poco profundos podrían llegar a secarse completamente. Es difícil predecir todas las repercusiones de la pérdida de este hábitat, pero si es cierto que las consecuencias ecológicas serían significativas.

La nieve derretida es una fuente crucial de agua para muchos lagos subárticos, pero los modelos de clima predicen que las precipitaciones en forma de nieve descenderán en algunas regiones, con unas consecuencias ecológicas dignas de consideración. En este artículo, se utilizan tres parámetros como son los datos isotópicos de agua de lagos conjuntamente, el gradientes de cobertera vegetal terrestre (de tundra abierta a bosques cerrados) y el relieve topográfico para identificar los lagos que son vulnerables a la desecación bajo condiciones de baja escorrentía de agua proveniente del deshielo en dos paisajes sub-árticos- Las llanuras de Old Crow, Yukon, y los bajíos de la bahía de Hudson, en Manitoba (Canadá).

Los lagos localizados tanto en bajíos como en las cuencas de tundra abierta muestran una compensación sistemática entre las medidas indicadores paleoclimáticos de isotópos de oxigeno de agua lacustre (δ18O) sobre múltiples campañas de muestreo, deducido de la celulosa encontrada en depósitos recientes de superficie. Se atribuye esta compensación a la intensa evaporación enriquecida en 18O que responde a un caudal de agua de nieve inferior a la media en los últimos años.

Es de destacar que numerosos lagos estuvieron cerca de llegar a una completa desecación durante la mitad del verano de 2010, que siguió a un invierno con baja precipitación en forma de nieve. Basado en los registros paleoimnológicos de este tipo de lagos, las condiciones de extrema sequedad del año 2010 pueden no haberse dado en los últimos 200 años. Estas conclusiones alimentan la preocupación de que un descenso en el caudal proveniente de nieve derretida nos llevará a una extensa desecación de los lagos poco profundos en este tipo de paisajes.

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Fuentes: Geophysical Research Letters

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