Los osos polares se están quedando sin hielo

Oso polar

Los osos polares, unos animales que se han convertido en el emblema de los estragos del cambio climático, tienen una vida cada vez más complicada. A medida que las temperaturas aumentan, el número de días de hielo disminuye, por lo que ya no les resulta tan fácil cazar a sus presas, las cuales viven en el mar.

La dependencia que tienen con el hielo marino les resulta, pues, un serio problema en un mundo cada vez más cálido.

Según un estudio publicado en la revista Cryosphere, elaborado por investigadores de la Unión Europea de Geociencias (EGU), entre 1979 y 2014 la banquisa perdió de 7 a 16 días de hielo por década. Esto significa que los osos polares tienen entre una y algo más de dos semanas menos para cazar y, por lo tanto, para alimentarse, al menos en condiciones. Lo cierto es que para sobrevivir, hay que comer, y si estos animales no pueden disponer de su alimento favorito -focas-, u optan por apelar a sus reservas de grasa, o bien por comerse a sus crías o a otros osos que estén enfermos.

El canibalismo es una conducta natural en ellos, pero cuanta más dificultad tienen en cazar a sus presas naturales, más tendencia tienen a dar caza a sus semejantes para alimentarse, lo cual no hace sino que acentuar el problema de la supervivencia de la especie, que cuenta actualmente con 25.000 individuos.

Oso polar saltando

El Ártico se está calentando dos veces más rápido que el resto del planeta, en parte por el efecto albedo, ya que las superficies blancas reflejan la luz solar y, si se trata de hielo, éste se funde con rapidez, pero también por la contaminación que el ser humano genera. De seguir así, es probable que el oso polar no sobreviva mucho más tiempo.

Puedes leer el estudio aquí (en inglés).

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