Los fertilizantes químicos contribuyen a empeorar el cambio climático

Campo de cultivo

Además de a nuestra salud, los fertilizantes químicos contribuyen a empeorar el cambio climático. Estos productos hacen que las plantas crezcan más rápido de lo que sería normal, pero tienen un serio riesgo para nosotros, ya que son altamente tóxicos. Tanto es así que se recomienda, antes de cada aplicación, ponerse guantes y mascarilla… como mínimo.

En los campos de cultivo, además, es frecuente ver a agricultores vestidos con uniformes de protección, algo que debería hacernos preguntar si realmente merece la pena ponernos en riesgo por tener unas plantas que, sí, nos darán una mayor cantidad de frutos, pero… ¿serán saludables? Desde luego, no tanto como los que se cultivan siguiendo las ”normas” de la jardinería ecológica. Sepamos por qué.

La organización conservacionista internacional GRAIN, con sede en Barcelona, ha elaborado un informe en el que se señala que las compañías de fertilizantes son responsables de hasta un 10% de la emisión de gases como el CO2, además de otros efectos.

Como viene siendo habitual, tras el mensaje de que hay que ”proteger el medio ambiente” se esconde la cruda realidad: las compañías de fertilizantes, aliándose con corporaciones de la alimentación, presionaron en favor de programas de carácter voluntario -aunque conducidos por las propias corporaciones- que promueven el uso de sus productos.

Fertilizando el campo

Este estudio muestra, por si fuera poco, que las emisiones de óxido nitroso son entre 3 y 5 veces mayores de lo que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) reportó.

En definitiva, para salvaguardar nuestra propia salud, y también nuestra vida, es muy recomendable el uso de productos de tipo ecológico, ya que los efectos a corto, medio y largo plazo de los productos químicos son muy serios, pues éstos llegan a penetrar en las frutas que luego nos comeremos. Entre otras cosas, pueden ser: corrosivos, asfixiantes, cancerígenos y pueden, además, provocar la muerte.

Si bien es cierto que en el envase se especifica un plazo de seguridad, el cual suele ser de 30 días, siempre puede quedar algún rastro. Desde aquí te animo a que adquieras productos ecológicos, y puedas, de esta manera, cuidar del medio ambiente y de ti.

Te puede interesar

Escribe un comentario