Los aparatos del aire acondicionado podrían empeorar el calentamiento global

Aire acondicionado

Con la llegada del verano, somos muchos los que encendemos el aire acondicionado. Y es que, cuando la temperatura empieza a llegar alos 25-30ºC, si se tiene posibilidad de bajarla, aunque sean unos grados, pues se hace. Pero esto a corto-medio plazo podría suponer un problema para el medio ambiente, ya que el calentamiento global podría agravarse, según un informe elaborado por el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley (Estados Unidos).

A menos que se sustituyan los aparatos del aire acondicionado por otros más eficientes, y se eliminen los gases refrigerantes de mayor impacto ambiental, para el 2050 se podría llegar a emitir 98.000 millones de toneladas de dióxido de carbono.

Con el aumento de las temperaturas, en muchas partes del mundo la venta de aparatos del aire acondicionado es un negocio que sale rentable. China es el principal país productor, siendo responsable del 80% de la producción mundial, y en la India van a instalarse, según explican en el informe, una gran cantidad de estos aparatos, aparentemente inofensivos.

A la hora de fabricarlos, se usan gases perjudiciales que tienen un impacto en la capa de ozono, que son los HCFC, los cuales pertenecen a la misma familia que los clorofluorocarbonos (conocidos como CFC), y cuyo uso fue limitado por el Protocolo de Montreal en 1989 ya que causan daños a la capa. Actualmente, se ha restringido el uso de los HCFC en Europa, por lo que se han ido sustituyendo por los gases fluorados, pero éstos tampoco son una solución.

Contaminación

Los gases fluorados no afectan a la capa de ozono, pero sí que pueden empezar el calentamiento global debido a que permanecen mucho tiempo en la atmósfera. Además, según datos de la Comisión Europea, su efecto es hasta 23.000 veces mayor que el que tiene el dióxido de carbono.

Bastian Zeiger, investigador del Öko-Recherche, la solución pasa por ”hacer una transición a alternativas de bajo potencial de calentamiento global”.

Puedes leer el informe aquí (en inglés).

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