La niebla

Nieblas

 

Esta semana de estabilidad en la mayor parte del país está favoreciendo la aparición de nieblas. Vamos a explicar a grandes rasgos que es y como se forma la niebla.

 

La niebla es un tipo de nube baja, en concreto son estratos que están situados al ras del suelo. Esta niebla está compuesta por diminutas gotas de agua suspendidas en el aire condensadas tras entrar en contacto súbitamente con una superficie o una corriente de aire fría. Para formar las gotas el vapor de agua se condensa sobre pequeñas partículas sólidas, también conocidos como aerosoles. Estos aerosoles son de muy distintos tipos (hollín, sal marina, partículas rocosas diminutas en suspensión…).

 

Existen varios tipos de nieblas, clasificadas según su génesis, aunque de estos tipos nos ocuparemos en otra ocasión. Por ahora quedémonos con una idea básica, la génesis de la niebla depende de la región geográfica y de las condiciones ambientales. El tipo de niebla más común en los países de clima templado, como España, suele formarse en otoño, y especialmente en invierno, por la noche cuando el cielo está despejado o muy poco cubierto. En esas condiciones la superficie de la Tierra está radiando calor interno, por lo tanto se enfría (pierde calor que no queda retenido porque no hay nubes) y el agua presente en el aire más cálido cercano al suelo se condensa. A medida que avanza la mañana, los rayos de sol calientan la superficie del suelo y la niebla se disipa.

 

Niebla en el río

 

También es muy frecuente la niebla en los lagos, ríos o el mar, sobre todo en otoño, cuando el agua de la superficie aún mantiene el calor del verano. Sobre esta agua se desliza una masa de aire más frío, que condensa el vapor de agua presente en la zona y forma la niebla.

 

Imagenes: Wikimedia Commons

 

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A. Esteban

Mi nombre es Antonio, soy Licenciado en Geología, Master en Ingeniería Civil aplicada a la Obra Civil y Master en Geofísica y Metereología. He... Ver perfil ›

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