La luminancia de las nubes

 

Nubes iluminadas

Para describir el aspecto de una nube, los principales factores que se tienen en cuenta son las dimensiones, la forma, la estructura, la textura y también su luminancia y su color.

La luminancia (brillantez) de una nube está determinada por la cantidad de luz reflejada, difundida y transmitida por las partículas constitutivas de la nube. Esta luz proviene, en su mayor parte, directamente del astro que la ilumina o del cielo. También una cantidad importante de luz puede proceder de la superficie terrestre, en particular cuando la luz solar o lunar es reflejada por extensiones cubiertas de nieve o de hielo.

La luminancia de una nube puede ser modificada por la presencia de calima y también por fenómenos ópticos como los halos, arco iris, coronas, glorias, etc.

Durante el día, la luminancia de las nubes es suficientemente intensa para poder observarlas sin dificultad. Por otro lado, durante la noche, las nubes son visibles cuando la superficie lunar iluminada es mayor que una cuarta parte pero, en general, son invisibles cuando no hay luz procedente de la Luna.

Las nubes pueden ser visibles de noche en las regiones que tienen una iluminación artificial suficientemente intensa. Una capa nubosa, iluminada de esta manera, puede constituir un fondo relativamente claro, sobre el cual fragmentos de nubes situados a un nivel más bajo se destacan sobre un fondo oscuro.

 

Más información – Las nubes y sus categorías

 

Te puede interesar

Categorías

Meteorología, Nubes

A. Esteban

Mi nombre es Antonio, soy Licenciado en Geología, Master en Ingeniería Civil aplicada a la Obra Civil y Master en Geofísica y Metereología. He... Ver perfil ›

Escribe un comentario