La increíble fuerza de El Niño ”Godzilla”

Cambios climáticos de El Niño

El Niño es un fenómeno meteorológico que cambia los patrones de movimiento de las corrientes marinas. Se repite cada 3 o 7 años, pero se cree que debido al calentamiento global, cada vez se dejará notar cada vez más en todo el mundo.

Hace unas décadas, alrededor de 1997, fue muy devastador. Sin embargo, la NASA cree que el del 2016 puede ser incluso más grande y poderoso, hasta el punto de que lo han llamado ”Godzilla”.

¿Qué es el fenómeno El Niño y en qué consiste?

Fenómeno de El Niño en la climatología

Este fenómeno está relacionado con el recalentamiento de las aguas del Pacífico, las cuales se calientan entre 1 a 3ºC en comparación a la normal, cada 3 o 7 años. Este calentamiento oscilante y el patrón de enfriamiento es conocido como el ciclo ENOS (o ENSO, en inglés). Afecta directamente al régimen de lluvias de las zonas tropicales, pero puede tener una gran influencia sobre el clima en otras partes del mundo. Tanto El Niño (relacionado con el calentamiento) como La Niña (relacionado con el enfriamiento de las aguas), son las fases extremas del ciclo ENOS, existiendo una tercera fase llamada Neutral, durante la cual se registran temperaturas normales.

Historia de El Niño

El nombre del fenómeno El Niño (refiriéndose al niño Jesús), se lo dieron los pescadores peruanos a una corriente cálida que aparece cada año más o menos por Navidad, favoreciendo así la llegada de numerosos peces. Éstos, lo consideraron un regalo divino, por lo que pronto empezaron a identificar este cambio en la temperatura marina con el nombre de El Niño.

Sin embargo, en la década de los 60 se empezaron a dar cuenta de que no era un fenómeno local de Perú, sino que afectaba a todo el Pacífico tropical, incluso más allá. Actualmente se sabe que puede afectar al clima de todo el mundo durante toda su fase. El ciclo ENOS entero dura entre 3 y 7 años, como hemos dicho. En estos años, se suceden fases cálidas que duran entre 8 y 10 meses cada una (El Niño), fases neutrales y también puede haber alguna fase fría (La Niña). El ENOS es un ciclo muy variable, tanto en intensidad como en duración. De hecho, todavía no se sabe a ciencia cierta cuáles son las causas de estos cambios.

Sistemas de detección de El Niño

El Niño se detecta mediante diferentes métodos, destacando los satélites, boyas flotantes y análisis del mar. Los investigadores continuamente están obteniendo datos sobre las condiciones en la superficie de los mares, así como del viento en la zona ecuatorial.

¿Cómo influye en el clima?

Consecuencias de El Niño

Una vez desarrollado, se producen cambios importantes en las temperaturas y en los patrones de lluvia en muchas partes del globo. Estos cambios ocurren porque afectan a los patrones de viento en la atmósfera. En el caso de los trópicos, el aire que se eleva para formar las nubes de lluvia en un lugar, debe de moverse hacia otro punto debido a la fuerza de la gravedad. En el resto del mundo, la alteración en el viento también puede ocasionar sequías en algunos rincones, o lluvias copiosas en otros.

Para saber y entender hasta qué punto puede influir en el clima global, veamos cuáles son sus consecuencias:

A nivel global

  • Récords de temperatura
  • Aparición de enfermedades difíciles de erradicar
  • Pérdida de especies animales y vegetales
  • Cambios en la circulación atmosférica

América del Sur

  • Periodos muy húmedos, durante los cuales las lluvias son muy intensas.
  • Calentamiento de la Corriente de Humboldt.
  • Disminución de la presión atmosférica.

Sureste Asiático

  • Sequías importantes.
  • La temperatura oceánica baja.
  • Escasa formación de nubes.

De todas maneras, hay que tener en cuenta que no hay dos El Niño iguales, y que los cambios estacionales así como los diferentes patrones climáticos pueden variar de un caso a otro. Así pues, cuando se desarrolla, no se puede garantizar que las zonas afectadas sean las mismas que las de la última vez, sino que simplemente habrá una mayor probabilidad, pero no será seguro de que vuelvan a ser las mismas.

El Niño ”Godzilla”

Océano Pacífico

A medida que el planeta se va calentando, favorece la aparición de más y más potentes ciclones. Las temperaturas cálidas influyen directamente en El Niño, por lo que sin duda nos esperan unos años muy moviditos. En el Hemisferio Norte en el 2016 se registraron temperaturas más altas de lo habitual: en el Polo Norte tuvieron 2ºC cuando lo normal son -26ºC. Por otro lado, en el Hemisferio Sur y concretamente en Sonora (México) cayó nieve por primera vez en 33 años. En América Latina las abundantes lluvias durante el primer trimestre del año fueron las protagonistas de esa parte del mundo.

Además de en los termómetros, los expertos también se fijaron en la altura del océano Pacífico. Como puedes ver en la imagen, la situación del 97 es casi idéntica a la que teníamos a finales del 2015.

Según la NASA, El Niño 2016 no muestra signos de querer disiparse. Normalmente, sus efectos se sienten en el Hemisferio Norte durante toda la primavera, pero van disminuyendo con el paso de los meses. Pero esta vez es probable que sea distinto.

Las consecuencias las notarán sobretodo en Sudamérica, pero ”no importa donde usted viva, sentirá los efectos del fenómeno”, afirmó la NASA.

Ante este fenómeno poco se puede hacer. Lo más recomendable es tratar de adaptarse lo mejor que se pueda, y estar atentos a los avisos meteorológicos para evitar problemas.

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