El fraile del tiempo

Fraile del tiempo

Imagen – Forjas Ambrosero

¿Te gustaría saber qué tiempo hará pero no tienes mucho dinero? Si es así, te recomiendo hacerte con un higrómetro que se llama ”El fraile del tiempo”. Este curioso medidor del tiempo tiene ya más de un siglo de historia, pero sigue siendo tan popular como entonces.

Eso sí, si bien no es tan exacto como un higrómetro digital, lo cierto es que puede servir como orientación. Una orientación que sorprende de lo casi exacta que es. Descúbrelo.

¿Quién inventó El fraile del tiempo y cómo se le ocurrió la idea?

Este higrómetro fue creado por Agapito Borrás Pedemonte, de Calella (Cataluña, España), quien fue el fundador de la juguetería Tot Ideas, en el año 1894. ¿Por qué lo creó? Bueno, la respuesta a esa pregunta la tenemos y la vemos nosotros mismos en nuestro cabello. Resulta que tiene la capacidad de contraerse y expandirse según la humedad ambiental que haya. Así que pensó que usando cabellos podría crear un instrumento que midiese la humedad del aire, lo cual serviría para predecir el tiempo que haría al día siguiente.

Hasta la fecha, se han realizado unos 40 modelos diferentes, y en algunos de ellos, en la silla no se ve el fransciscano, sino monjas, guerreros medievales e, incluso, Cristóbal Colón. En cualquier ”Fraile del tiempo” verás a alguien sentado, apoyando su brazo izquierdo sobre una mesa donde hay un libro abierto y debajo de la cual hay una bola del mundo. En su mano izquierda sostiene una varita, que es la que te irá indicando si el tiempo será ”seco”, ”revuelto”, si hará ”viento”, ”bueno”, ”inseguro”, ”ventoso”, ”húmedo” o si hará ”lluvia”.

¿Cómo funciona?

¿Qué tiempo hará mañana?

El Fraile te lo dirá.
Su varita atentamente
cada día observarás.
Si a lo alto se encamina,
tiempo seco encontrarás.
Si hacia abajo se dirige,
lluvia segura tendrás.
Y mira bien su capucha,
no te vayas a mojar.

Hacer funcionar a este instrumento en muy sencillo, pero nada tiene que envidiar a los modernos. De hecho, es uno de los más recomendados para principiantes, o para aquellos a los que les gusten las reliquias meteorológicas. Además, como decíamos antes, es muy económico, pudiendo costar sobre los 20 euros.

Este higrómetro, que está fabricado en cartón, utiliza la tensión de un cabello pegado a una banda elástica para medir la humedad; así, según varíe la longitud del cabello en ambientes húmedos o secos, el fraile bajará o subirá el brazo, y se quitará o pondrá la capucha. No sirve cualquier cabello, sino que para que sea lo más exacto posible tiene que proceder de mujeres jóvenes y rubias de procedencia eslava, que son más sensibles a la humedad y, por lo tanto, pueden predecir mejor el tiempo. Aunque a veces también se usa pelo de caballo.

Para ponerlo a punto, es decir, para ponerlo en estación, será suficiente con que salgamos al exterior un día soleado y que no sople el viento, le coloquemos el brazo en ”Bueno” y le quitemos la capucha si la lleva puesta, girando las varitas que tiene detrás.

¿Dónde se debe de tener y cuál es su mantenimiento?

Para que nuestro fraile no se vuelva loco y pueda hacer su trabajo en condiciones, es necesario buscarle un lugar lejos de la humedad propia de algunas habitaciones del hogar, como la de la cocina o la del baño. Lo ideal sería tenerlo, por ejemplo, en el exterior pero en la entrada, protegido de la lluvia, pues al ser de cartón si se moja ya se echa a perder.

Otra opción es calibrarlo un día que esté el cielo totalmente despejado, en el exterior, luego tenerlo en el salón o en otra habitación donde la humedad ambiental no sea alta, y sacarlo de nuevo cada vez que se quiera saber qué tiempo va a hacer mañana.

Y, por supuesto, hay que cambiar el cabello cada cierto tiempo, ya que con el tiempo se va secando y marchitando, sobretodo durante el verano porque, sí, también los humanos pasamos por la ”época de muda”, una época en la que nos crece el cabello más rápido… y en la que lo perdemos más rápido también debido al estar más tiempo en el exterior, bajo los rayos solares, los cuales son más intensos que en cualquier otra estación, y nos los ”queman” si no llevamos sombrero o si no lo protegemos de algún modo.

Pero volvamos al Fraile del tiempo. ¿Cada cuánto hay que cambiar el pelo? Depende de la estación del año, pero por lo general, una vez a la semana, o cuando se vea que empieza a fallar mucho, poniendo su varita en, por ejemplo, ”Lluvia” cuando en realidad hace un día espléndido, sin nubes.

También es muy recomendable comparar dos de estos higrómetros, al menos durante unos cuantos días, para saber si funcionan bien y, en caso contrario, cuál necesita un cabello nuevo.

¿Habías oído hablar de ”El fraile del tiempo”? ¿Te animas a tener uno?

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