El supertifón Ruby se cierne sobre Filipinas, que ya ha activado todas las alertas

Tifón Ruby desde el espacio

Un año después de Haiyán, Filipinas se enfrenta a otro tifón con gran capacidad destructiva. Se trata del supertifón Ruby, que se prevé que toque tierra en el país asiático el próximo sábado. Sin embargo, los colegios y oficinas públicas permanecerán cerrados ya a partir de hoy. Las autoridades han preferido no jugársela ante la proximidad de este frente.

Actualmente, el tifón Ruby presenta unos vientos sostenidos de 240 kilómetros por hora, con ráfagas que alcanzan los 296… lo que lo convierte en una gran amenaza para el pueblo filipino. Por este motivo, ya se han activado todos los protocolos de prevención de catástrofes. Las Fuerzas Armadas y el servicio de guardacostas de Filipinas han sido avisados, así como las distintas agencias gubernamentales que juegan algún papel en este tipo de situaciones. Los equipos de urgencia de la Cruz Roja también están preparados.

De mantenerse así, el supertifón Ruby podría causar –debido a sus fortísimas precipitaciones y vientos huracanados– graves inundaciones y riadas en Filipinas, así como derribamientos de árboles, postes de luz, tejados… Ante esta situación, la población ha comenzado a almacenar alimentos y carburante.

Las zonas que corren un mayor riesgo son la región oriental y central del archipiélago y las franjas norte y sur de Mindanao y Luzón, respectivamente. Filipinas es un país acostumbrado a los tifones, ya que es visitado por ellos entre 15 y 20 veces al año, sin embargo pocas veces ha sido golpeado por frentes tan poderosos como Haiyán y este Ruby, que, aunque todavía no lo ha hecho, los expertos señalan que las probabilidades de que toque tierra son muy altas. Además, por lo general la temporada lluviosa concluye en noviembre, lo que otorga una mayor excepcionalidad a este fenómeno.

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