El cambio climático podría poner fin a los Juegos Olímpicos

Río de Janeiro

Ahora que se están celebrando los Juegos Olímpicos 2016, durante los cuales todos los participantes lo darán todo para conseguir una medalla, un estudio publicado en la revista científica The Lancet nos ha comenzado a preocupar, ya que en él se rebela que el cambio climático podría poner fin a los Juegos Olímpicos, al menos, a los que conocemos hoy en día.

La temperatura media global continuará aumentando, por lo que, según el modelo que crearon los investigadores, sólo ocho ciudades fuera de Europa Occidental podrían ser sedes de este evento para el 2085.

Y esto es algo que tiene su lógica. ¿Cuántas veces te han dicho o has escuchado decir que con las altas temperaturas no se puede hacer ejercicio a menos que te lleves abundante agua o bebidas energéticas? Muchas, ¿verdad? Además, dependiendo de la calor que haga lo ideal es no practicar ningún tipo de deporte, pues podríamos poner nuestra salud en riesgo.

Pues bien, los encargados de organizar este evento tienen que tener la certeza de que no van a verse obligados a cancelarlo por las altas temperaturas, algo que sin duda puede llegar a pasar mucho antes de lo que nos imaginamos.

¿El fin de los Juegos Olímpicos?

Juegos Olímpicos

Los autores de la investigación utilizaron datos de temperatura y humedad para predecir qué ciudades podrían organizar eventos al aire libre de los Olímpicos durante el verano. Para ello, usaron el maratón como prueba, ya que es el que exige tener una mayor resistencia. El resultado fue que sólo un 70% de los competidores terminaron las pruebas de clasificación para el equipo olímpico de maratón de los EEUU en Los Ángeles, California.

Para proteger a los participantes se buscan ciudades que estén a menos de 1,6km sobre el nivel del mar para evitar el mal de altura, en el Hemisferio Norte ya que es donde vive el 90% de la población, y que tengan una población de al menos 600.000 personas. Aún así, el cambio climático nos obligará a todos a modificar nuestras rutinas.

Puedes leer el estudio aquí (en inglés).

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