El cambio climático en España

Mapa de la desertificación en España

Mapa que muestra el riesgo de desertificación en España

Las consecuencias de las variaciones climáticas que estamos viviendo actualmente, se dejan notar alrededor de todo el planeta. Los glaciares se derriten con más rapidez, la contaminación va en aumento, así como también lo hacen las emisiones de gases de efecto invernadero.

Pero, ¿cómo es el cambio climático en España? ¿A qué nos enfrentamos realmente?

Más calor

Las temperaturas en España han subido, según la Agencia Estatal de Meteorología (la AEMET), 1’3 grados desde hace 30 años . Si bien el cambio es más notable en primavera con un aumento de 0’73º, también durante el periodo estival el mercurio del termómetro sube más de lo normal. Tanto es así que en el periodo comprendido entre el 1973 y el 2005, la máxima en verano ha subido 0’67º por década.

Se prevé que para final de siglo (entre el 2070 y el 2100) el termómetro suba entre 5 y 7 grados en el interior de la península, 2 grados en el archipiélago balear, y entre 1 y 2 en las Islas Canarias.

Disminución de las precipitaciones

Las simulaciones realizadas por la AEMET muestran que habrá una disminución general de las precipitaciones. La primavera será más seca que en verano; en cambio el invierno será algo más lluvioso. Si el termómetro subiera tan sólo 1 grado y las precipitaciones disminuyesen un 5%, los recursos hídricos serían más escasos, concretamente entre un 5 y un 14% menos. Y la situación es aún peor para el 2100, pues la reducción podría superar el 20%.

Mar mediterráneo

Un estudio elaborado por un equipo español financiado por el proyecto PROGECIB-48A ha revelado que el mediterráneo es más sensible a las variaciones climáticas de lo que en un principio se pensaba

Desertificación

Al aumento de las temperaturas y a la disminución de las precipitaciones hay que sumarle la desertificación, la cual causará importantes pérdidas en los cultivos. Asimismo, también habrá que hacer un mejor uso del agua disponible, y evitar en la medida de lo posible utilizar productos químicos que dañan al medioambiente.

El futuro no es nada halagüeño, pero si todos ponemos nuestro granito de arena, las consecuencias no serán tan dramáticas.

Te puede interesar

Escribe un comentario