¿Cómo se producen las tormentas de arena y polvo?

Tormenta de arena en Kuwait

Las tormentas de arena y polvo son unos fenómenos increíbles, y también peligrosos si te alcanzan. Pueden disminuir la visibilidad de ciudades enteras en cuestión de minutos, y tardan bastante en desaparecer.

Si quieres saber cómo se producen, no apartes tu mirada del monitor pues te explicaremos en detalle qué son y por qué se dan estas peculiares tormentas.

Las tormentas de arena y de polvo no suelen gustarnos, pues al disminuir la visibilidad, suponen un serio peligro en carretera. Sin embargo, gracias a ellas las selvas como las del Amazonas se pueden nutrir, por lo que tienen también un lado muy positivo.

Como no es lo mismo una tormenta de arena que una de polvo, vamos a verlas por separado:

Tormentas de arena

Tormenta de arena

Las tormentas de arena están compuestas por partículas de arena procedentes de zonas áridas que se quedan en la superficie. Cuando aumenta la velocidad e intensidad del viento, estas partículas son impulsadas hacia arriba, pudiendo recorrer largas distancias en horizontal.

Los terrenos donde más se producen son aquellos en los que no hay apenas vegetación alguna, hecho que favorece que las partículas puedan ser elevadas hacia arriba. Por ejemplo, en el desierto del Sáhara o en las llanuras de América del Norte, son muy habituales.

Tormentas de polvo

Tormenta de polvo

La principal diferencia que tienen este tipo de tormentas con las de arena es la medida de las partículas en suspensión. En este caso, son de menos de 100 micras, es decir, de 0’01000000cm, característica que permite que sean más extensas, pudiéndonos hacernos sentir que el ambiente está contaminado. Además, debido a sus características, impiden la formación de nubes, por lo que las precipitaciones en las zonas donde se forman son muy escasas.

El lugar donde más se producen es el desierto del Sáhara, en donde los vientos alisios son los responsables que de nos llegue el polvo hasta nuestro país, especialmente durante el verano.

¿Cómo se forman?

Tormenta de arena vista desde el aire

Para la formación de este tipo de fenómenos es necesario que haya un contraste térmico entre el suelo y las capas medias y altas de la atmósfera. Como la superficie de la tierra está más cálida, las masas de aire junto con el polvo que arrastran de la misma, pueden llegar hasta niveles altos de la troposfera. Pero la cosa no acaba ahí, puesto que necesitan que este aire choque con otro algo más frío para que pueda elevarse aún más; y de eso se encargará el aire frío de las capas más altas de la atmósfera.

Así pues, debe de haber un sistema frontal en una zona que tenga la superficie cálida y árida. El sistema de aire frontal, al estar frío, desplaza el aire cálido que se encuentra en el lugar, haciendo que el gradiente de presión aumente. De esta manera, la velocidad del viento también se incrementa, situándose entre los 80 y los 160km/h, causando turbulencias. Las temperaturas en superficie, al estar muy cálidas, provocan corrientes de convección.

Las partículas pueden, de ese modo, permanecer suspendidas en el aire por mucho tiempo.

¿Cómo protegerse de una tormenta de arena o de polvo?

Tormenta de arena en Egipto

Al ser unos fenómenos que disminuyen la visibilidad, hay que tener mucho cuidado si nos alcanza una. Tanto si vives en una zona donde son habituales como si ocurren muy de vez en cuando, es importante saber cómo actuar para que puedas salir ileso de ella.

En el coche

Si estás conduciendo y de repente ves un pared de arena o polvo que se te está acercando, puedes hacer dos cosas:

  • Atravesarla, siempre y cuando puedas alcanzar la velocidad máxima permitida sin poner en peligro a nadie.
  • Detenerte en un rincón y esperar. Es la opción más recomendable, pero también la que más suele preocupar, puesto pronto te verás envuelto en arena, y no verás nada por unos minutos. Para asegurarte que de que no te va a pasar nada, desvíate hacia el arcén (o mejor, sal de la carretera si puedes), y cierra las ventanas.

Caminando

Si una tormenta de arena o de polvo te alcanza cuando estás caminando, lo primero que tienes que hacer es ponerte una máscara sobre la nariz y la boca. Si dispones de ella, aplícate un poco de vaselina en los orificios nasales para evitar que se sequen.

Una vez hecho, tienes que protegerte los ojos. Para ello, puedes proteger la cara con un brazo, o ponerte unas gafas herméticas. Debes saber que los lentes normales no protegen demasiado contra las partículas; usa mejor los herméticos.

Ahora, hay que buscar refugio. Lo más recomendable es ponerse en una zona a sotavento (es decir, que protege de la dirección en la que viene el viento), como por ejemplo detrás de unos árboles o palmeras altas; y siempre que puedas, que esté en un lugar elevado.

Y, por último, protégete de los objetos pesados que puedan salir volando. Ayúdate para ello con tu mochila, o ponte lo más cerca del suelo que puedas.

Las tormentas de arena y de polvo pueden causar muchos problemas, por lo que más vale estar prevenidos. Estate atento a los avisos meteorológicos de tu ciudad para que no te pillen desprevenido.

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