Colores del cielo. Un espectáculo impresionante

Colores del atardecer con partículas en suspensión

Colores del atardecer con partículas en suspensión

Estamos acostumbrados a que cuando el sol se pone toma colores que atraen nuestra atención y el de muchos aficionados a la fotografía. Cuando lo observamos parece que el cielo estuviera ardiendo en un brillante despliegue de rojos, naranjas y amarillos. Estos colores se dan al amanecer o al atardecer. Además de estos colores, los más habituales son el negro de la noche y el azul del día.

El proceso físico responsable de producir esos colores del cielo es el conocido como efecto Tyndall o dispersión de Rayleigh, descubierto en 1859. Se descubrió que cuando la luz blanca (todas las longitudes de onda de luz visible emitidas por el sol) cruza un área con partículas suspendidas (visibles, microscópicas o atómicas), las longitudes de onda azules de luz rebotan en estas partículas y se dispersan. Al observarlo desde el ángulo agudo normal respecto al sol, hace al cielo azul.

Asociamos la oscuridad de la noche con el color negro y con las estrellas en el firmamento. El color negro de la noche se debe a que a la atmósfera que rodea a quien la observa apenas llega luz y por tanto no se da suficiente dispersión. Una carencia de atmósfera en la tierra, además de no permitir la vida (al menos tal y como la conocemos), permitiría que la luz llegara a su superficie sin sufrir ningún tipo de dispersión ni difusión, y el cielo se presentaría tan negro como por la noche.

Cielo azul reflejado en lago

Cielo azul reflejado en lago

Los colores que luce el cielo en los atardeceres, está a su mayor distancia de nuestra posición, el sol está casi a 180 grados, por lo que la luz que transmite, tiene que atravesar una gran cantidad de atmósfera dispersando completamente la longitud de onda azul y dejando solo las longitudes de onda de luz amarilla, naranja y roja. Las responsables de dispersar las longitudes de onda son las partículas en suspensión que pueden ser de agua o salinas en mares y lagos u otro tipo de partículas existentes en el aire.

Cielo coloreado por las partículas procedentes de un incendio

Cielo coloreado por las partículas procedentes de un incendio

Por lo tanto, cuando existe una cantidad elevada de contaminación, como partículas de quemas o humo de coches y chimeneas de las fábricas suspendidas en el aire, las dispersión es aún mayor, y por tanto, la luz del amanecer y del atardecer es especialmente roja y puede aparecer incluso violeta.

Podríamos pasar días hablando sobre estos procesos y los colores que se observarían en función del punto de visión. Además, aunque nos parezca triste, la belleza de los cielos al atardecer en ciertas zonas depende mucho de la cantidad de contaminación existente en el aire.

Más información: Superceldas, hermosos monstruos en el cielo¿Qué es la atmósfera terrestre?

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